Capítulos 39 y 40. Novela Romántica: ´¿Y si no te odio?´

Capítulo 39 Lucas

No soy de morderme las uñas. Sólo lo hago cuando estoy nervioso, como ahora. Estoy en el aeropuerto en la zona de llegadas. He venido un rato antes porque ya no me aguantaba a mí mismo, encerrado en la habitación del hotel. Sé que tengo ansiedad porque ya he tenido esta sensación en el pecho que apenas me deja respirar. La única diferencia es que nunca me ha sobrevenido por amor. A mis 27 años he tenido que lidiar con experiencias horribles, de esas que te marcan para siempre. Perder a tu padre a una temprana edad y, recientemente, casi a mi madre condicionan mucho quién eres y en lo que llegas a convertirte. Sin embargo, todo ser oscuro tiene su luz y, la mía, sin duda es ella.

Llevo ya dos tilas y no consigo calmarme. Sólo de pensar que se va con Fran, siento unos celos que me destrozan. No paro de andar de un lugar a otro, pasándome las manos por el pelo, extasiado de tanto pensar, cuando la veo. ¡Ha venido! Una sonrisa de alivio, entusiasmo, amor, devoción…se me dibuja en la cara. ¡Me ha elegido a mí! Esto significa algo…

Tardo unos segundos en asimilar la cara de seta que tiene. De todos los escenarios posibles que mi cabeza había imaginado, la posibilidad de que accediese a venir y estuviera enfadada era imposible. En la mejor de las situaciones, la había visualizado llegando corriendo con su equipaje y dándome un señor beso, subida en mis brazos  como un mono. Iluso de mí…

Lleva una de sus maxi gafas de sol para ocultar, de seguro, las lágrimas que ha derramado. Y, ahora, ¿qué coño pasaba?

-¿Has venido en coche?-pregunta sin mirarme y sin ápice de entusiasmo.

-Sí-contesto tan seco como ella. No sé cómo actuar. Me ofrezco a llevar su maleta pero un gesto brusco, muy en consonancia con su actitud hostil, me lo impide.

Subimos al coche en un silencio sepulcral, cuando mi paciencia se agota y estallo:

-¿Se puede saber qué cojones te pasa?

-¿Que qué me pasa? Que soy imbécil-grita llorando-La vida me da la oportunidad de conocer a alguien que puede hacerme realmente feliz. Es atento, educado, me adora…Planea una escapada romántica, como cualquier hombre enamorado haría en los inicios de su romance…y yo;¿¿ qué hago?? Dejarlo tirado porque me escribes una notita haciéndome una proposición del todo indecente, sólo porque ha herido tu orgullo…

-¿Qué narices estás diciendo?-la corto también enfadado y alzando la voz.

-Sé perfectamente que me has propuesto esto porque sabías que me iba y estabas celoso…Y yo soy tan inmadura, inconsciente…no sé cómo definir mi comportamiento…que a la mínima que me das, corro a ciegas a tus brazos para que me vuelvas a destrozar el corazón…-espeta llorando y saliendo del coche dando un portazo.

Me dispongo a hacer lo mismo y me acerco a ella. Está muy fría y distante pero sé que ha venido por mí y quiero demostrarle que puedo ser bueno para ella.

-Puedo ser muy inmaduro, a veces, actuar por impulsos…y no darme cuenta de las cosas hasta que es demasiado tarde, pero joder, Alicia…-le susurro abrazándola.

Sigue en tensión, pero al instante, me devuelve el abrazo y llora en mi hombro desconsoladamente. No puedo sentirme peor. Por mucho que lo intente, siempre acabo haciéndola sufrir…

Cuando consigo que se calme un poco, le quito sus gafas y le digo mirándola a los ojos, mientras seco sus dulces lágrimas:

-No sabes cómo me gustaría que todo fuera diferente. Estoy metido en muchos líos…

-Cuéntamelos…-me implora.

-Nunca te pondría en peligro, pero sí hay algo que puedo decirte y es que te quiero. Me duele quererte porque no te hago feliz…

-Nunca he sido más feliz en mi vida, Lucas-me suelta dejándome noqueado.

La abrazo y lloro con ella. No puedo más con la presión ni con mis propios sentimientos. Es la mujer de mi vida y voy a demostrarle que yo también soy suyo.

Capítulo 40 Sara

Estoy en la barra de la piscina del hotel, con mi sombrero XXL, pidiendo un Martini seco, con unas olivas, cuando noto una presencia en mi espalda. Una voz familiar me pregunta:

-¿De vacaciones?

Antes de girarme veo sus manos grandes y bronceadas, con esas pulseritas tan bohemias…Un momento. Esa voz…

-¡Oh, Dios mío qué suerte la mía…!-exclamo. La madre del cordero…El morenazo no es otro que el capullo de Gutiérrez. ¿Dónde esconde ese cuerpazo todo el invierno? Bueno, para ser sincera, sí me había fijado en que se conservaba muy bien…pero tanto??

-¿Lozano?-me mira boquiabierto.

-Para mí, también es todo un honor…-contesto con sarcasmo.

-Vaya, vaya…además de sacar a escoria de la cárcel, sabes divertirte…-dice dándome una repasito de arriba abajo. Buf, ¿ Cómo me pone tanto haciendo eso? Nota mental: llamar a la terapeuta en cuanto llegue a Valencia

-Sí, querido…siempre he sabido hacerlo. Aquí el único amargado eres tú. ¿ Estás en alguna misión secreta? Me hace gracia cuando vas de súper agente del FBI-me rio de mi propio comentario.

-A mí también me hace gracia verte con tu amiguita.

-¿Qué amiguita?-pregunto con interés.

-Esa nenaza que traes por pareja-me guiña un ojo.

-Serás capullo…Es mucho más hombre que tú. Más inteligente, más educado…

-Más rico…-apunta incisivamente para sacarme de mis casillas.

-¿Qué estás insinuando poli de pacotilla? Tengo mi trabajo y no necesito a ningún hombre para nada…

-¿Seguro que para nada?-pregunta flirteando.

-Bueno, a decir verdad solventa muy bien mis necesidades físicas…Como veo que estás sólo, si quieres algún tipo de compañía, siempre puedes pagarla.

-No me van esas cosas…Para tu información, estoy solo porque quiero. Justo ahora he quedado con una vieja amiga de la isla…

-¿Ah si? El rudo de Gutiérrez relacionándose con el sexo opuesto…¡Qué conmovedor!-digo con ironía.

-Te sorprendería gratamente las cosas que ´el rudo de Gutiérrez´ puede llegar a hacer…-dice mirándome intensamente calentado cara poro de mi piel-Ahora, si me disculpas, tengo una cita. Espero que te diviertas con ´milady´.

-Lo haré. Te deseo lo mismo. Divertirse es muy sano….-contesto lamiendo una oliva de mi Martini y mirándolo con provocación. Gutiérrez me mira con la respiración un tanto entrecortada y desaparece. ¿Qué me pasa con este hombre? ¿Por qué caigo en su juego de provocaciones y deseo que me folle muy duro mientras me ata a una cama? El clima de Baleares no le sienta bien a mi cabeza.

 

 

Capítulos 36,37 y 38 de ´ ¿Y si no te odio?´ Novela Romántica

Capítulo 36 Alicia

La cena ha sido muy divertida. Sofía es un encanto cuando se lo propone. Nos hemos reído mucho con ella y he descubierto una nueva faceta de Fran con los niños. Ahora, la condenada, nada más llegar a casa me ha dicho al oído: ´Ali, tu novio es guapo, pero Lucas mucho más. No se lo digas es nuestro secreto´.  Es una niña pero no es ni ciega ni tonta…¡Ay si ella supiera!

Tengo ya todo listo para irme a Tarifa, sólo me faltan ganas. Sé que va a ser un nuevo paso en mi relación. Voy a conocer a Fran íntimamente y la idea me aterra. Lucas ha superado todas mis expectativas en la esfera sexual. Con Pablo el sexo no iba mal, pero con Lucas es sencillamente apoteósico. Me hace vibrar con sólo mirarme…No necesita tocarme para tenerme mojada a su merced. ¿Lo superaré algún día o viviré presa de mis recuerdos el resto de mi existencia?

Me dispongo a realizar mi ritual de belleza nocturno cuando encuentro un post it  en mi gel desmaquillante de ´Clinique´. Vaya, quien quiera que sea mi misterioso emisor conoce a la perfección mi procedimiento: desmaquillante, tónico, sérum, crema de noche, contorno de ojos y bálsamo labial. Abro el post it y lo leo:

´¿Cuidando esa piel tersa? Debajo de tu almohada hay una carta para ti ;)´

Una carcajada se me escapa, acompañada de la cara tontorrona enamorada que tengo en este momento. Creo que mi emisario secreto es Lucas. Si no lo es, sufriré una gran decepción. Salgo disparada hacia mi habitación no sin antes dar un vistazo a la de Lucas. Está cerrada y me muero de curiosidad por saber si está dentro. Intuyo que no porque su moto no está. ¡Joo!

Ya en mi habitación encuentro la carta, escrita de su puño y letra:

´Esta no es mi mejor idea. No merezco hacerte esto y me siento como una mierda por intentarlo. Sé que estás sintiendo algo por Fran y si no fuera el capullo que soy, te dejaría vivir tu vida y que fueras feliz junto a él. Sin embargo, una parte de mí no quiere perderte. No puede hacerlo. No puedo explicarte los celos que siento cuando te veo con él porque creo que te asustarías. Siento que eres una extensión de mi alma y me duele cada vez que te toca y te hace reír. No lo soporto. No puedo darte ahora lo que necesitas, pero puedo prometerte que algún día lo haré.  De momento, te hago una contra oferta. Te cambio Tarifa por Ibiza. En tu escritorio, tienes un billete de avión y uno de tren para que llegues al aeropuerto. Tu vuelo sale a las 12, así que tendrás que madrugar un pelín…Si decides irte con Fran, lo entenderé. Te dejaré ser feliz con él y nunca más volveré a ponerte en esta tesitura. Por encima de todas mis emociones estás tú. Tu felicidad…Te esperaré en el aeropuerto de Ibiza. Cuento las horas para verte…

PD: He trasteado un poco por tu habitación, para encontrar tu pasaporte y demás… y me he quedado una de tus bragas sexies. Si decides no venir, me las guardaré como símbolo de nuestros momentos íntimos. Te espero con ganas, princesa!´

Como no podía ser de otra manera, estoy llorando a moco tendido. Siempre que creo que lo estoy perdiendo, de una u otra forma regresa a mí. Estoy muy confundida. ¿Cuál es la decisión correcta, una aventura con el ´Caballero Oscuro´ o un dulce cuento con el ´Príncipe Azul´?

Capítulo 37 Gutiérrez

Uno de los lugares que más me gusta del mundo es Ibiza. Esa pequeña isla del Mediterráneo es todo un paraíso. No me extraña que venga tanto famosillo en verano.

He venido con Lucas este fin de semana. Estamos alojados en el ´Hotel Hard Rock Ibiza´. Tengo muchos amigos empresarios y me han conseguido dos habitaciones espectaculares. Los favores mueven el mundo. No son suites pero estamos en un hotelazo 5 estrellas que es la pera limonera. Si vuelvo a venir, repito seguro.

Está en la playa d ´Embossa. No es la mejor playa de la isla, pero sí la más céntrica. Si los enamorados quieren hacer alguna escapada, me tocará seguirlos de incógnito. Bueno, eso suponiendo que Alicia venga y su madre no se presente aquí por ciencia infusa a cortarme los huevos.  No me extrañaría en absoluto…conociéndola.

Hemos llegado en el vuelo de la 7 de la mañana. Alicia, llegará más tarde. Mientras Lucas descansa en su habitación, aprovecho para ir un rato a la playa. Es muy temprano. Apenas hay gente. He podido divisar a una pareja de ´frikis´ que se hacen carantoñas sin parar. El tío parece un pez gordo. Un rico empresario que no desentona para nada en este ambiente tan exclusivo.  Su mujer, está bastante buena. No la veo bien. Soy miope y me da miedo operarme. Soy peor que la nenaza del paga fantas…Él lee el periódico y ella hace un crucigrama creo. No parecen muy enamorados. Apuesto a que esas carantoñas eran todo postureo…O eso quiero creer. A veces me molesta que la gente sea feliz. No la gente que quiero sino personas ajenas a mí…Perdí a mi mujer hace 5 años y, aunque trato de seguir adelante, mi situación emocional nunca ha sido la misma. No tengo esperanza de que lo sea. Trato por todos los medios de no involucrarme. Tengo amigas a las que me follo de vez en cuando. Pasamos algunos fines de semana juntos pero nunca se convierte en algo serio. Si ellas se enamoran, desaparezco.

La mujer del empresario me recuerda a Diane Liane. Tiene las facciones muy finas y un cuerpo elegante a la par que provocador. Un capullo con suerte. Ella no puede verme desde su tumbona, pero quizá si me vuelvo a dar un chapuzón y me paseo un poco logro captar tu atención. ¿Cuánto tiempo hace que no hago estas chorradas? Muchísimo. Me río de mí mismo.

Me aproximo a la zona donde se encuentran los tórtolos y me zambullo en el mar. Hago un par de largos y me recreo mirando al infinito, deseando que mi presa haya captado mi presencia. Me giro y no la miro. Me hago un poco el despistado pero con el rabillo del ojo, observo cómo mira en mi dirección. Es muy difícil adivinar si me ha visto o no, con esas enormes gafas de sol pero me apetece pensar que sí. ¡Qué cojones! No va a pasar nada de todas formas…

Capítulo 38 Sara

James y yo hemos decidido pasar el fin de semana en Ibiza. No tenía mucho trabajo y he decidido cogerme el día libre. Mi hija se va a Tarifa con su proyecto de novio. No está muy segura, pero lo ha pasado muy mal con Lucas y se merece ser feliz. El amor está sobrevalorado. Me enamoré una vez, de mi querido ex marido que me dejó por otra…Desde ahí, mi vida sentimental ha dado un vuelco de 180 grados. Sé que jamás me voy a volver a enamorar…Ni ganas tampoco. El amor es tan dulce como amargo. Está bien experimentarlo, por aquello de sentir mariposas en el estómago  y todas esas absurdeces que dice la gente, pero si no es para siempre, el desamor se paga con oro. No me arrepiento de haber querido tanto a mi ex marido. Él me dio lo más importante de mi vida, mi hija. No obstante, no estoy dispuesta a entregar de nuevo mi corazón y que me lo vuelvan a pisotear…

Llevo con James bastante tiempo. Nos entendemos bien. Disfrutamos de la vida juntos y cuidamos el uno del otro. No se puede negar que nos tenemos un cariño innegable, pero no creo que ninguno esté enamorado del otro. Yo, al menos, no. Sabe perfectamente cómo soy. Mi independencia y mi hija son lo primero. Cada uno vive en su casa. Nos vemos los findes, viajamos y, de vez en cuando, si se tercia echamos un polvo entre semana. Pero no es lo habitual. Tiene una naviera, trabaja muchísimo… No siempre está en Valencia, así que tampoco nos vemos como quisiéramos…o sí. En mi opinión, nuestra relación es tan  rara como perfecta.

Nos hemos hospedado en el ´Hard Rock Hotel´. No es la primera vez que he venido, aunque sí la primera que me estoy en una suite…James tiene dinero para aburrir y no es nada tacaño. Se lo gasta muy a gusto…Me gusta vivir bien, no lo voy a negar pero no estoy con él por eso. Me conquistó haciéndome reír y, aunque me cueste mis pinchazos de bótox, no hay nada que me guste más. Además, le gusta mucho salir y divertirse, como a mí. De vez en cuando, se nos va la mano con el alcohol…y acabamos cantando playeras de madrugada. El sexo no es nuestro punto fuerte. ¡No todo iba a ser perfecto! Si bien mi colección de vibradores soluciona el problema a la perfección.

Estamos en la playa. Hemos llegado en el primer vuelo. Si íbamos a estar un par de días…debíamos aprovechar al máximo. James lee el periódico y yo hago el crucigrama de ´Cuore´. Algo llama mi atención. Un morenazo, alto y fuerte, más o menos de mi edad, entra en el mar. Menuda espalda…No me extraña con esa forma de nadar…Se ha puesto a hacer largos a lo Mich Buchanan. Buf…será mejor que siga con lo mío. ¿Por qué siempre se me va la mente por estos derroteros?

Capítulo 34 y 35 de ´¿Y si no te odio?´ Novela Romántica

Segunda parte

Capítulo 34 Alicia

Había pasado más de una semana desde que, Laura, contra todo pronóstico salió del coma. Nos habíamos puesto todos en lo peor, pero al final, mis constantes rezos dieron sus frutos. No suelo acordarme mucho de Dios, sólo lo hago en momentos críticos de mi vida. Ya sabéis, por cuestiones de salud, familia y también en algún que otro examen. Muy mal hecho. Debo dar gracias cada día por tener una familia maravillosa. Mi vida sentimental es otro tema…No voy a culpar Dios por ello, faltaría más…pero una ayudita no me vendría mal.

Mi situación con Lucas vuelve a ser de pura ignorancia cordial. Le conté a mi madre más o menos, sin ahondar en detalles, todo lo que había pasado entre nosotros. Su consejo, no me sorprendió en absoluto. Su sabia reflexión fue: ´Cariño, no puedes forzar las cosas. Supongo que Lucas tiene sus motivos para no querer estar contigo en este momento y no debes insistir más…Sé que ahora estás triste, pero debes pasar página y seguir adelante. Créeme no es tan malo consolarse en brazos ajenos´. Mi madre, con su experiencia vital y Lucas con su pasotismo máximo, me dejaron en manos de Fran.

Por su parte, Laura se recuperaba en casa de sus traumatismos. El conductor que chocó con el vehículo de mi madre murió en el acto. Mi padre, ya se había puesto al día en todo el tema legal. Iban a cobrar una buena indemnización. El conductor iba borracho y provocó un accidente gravísimo.

Lucía, la hermana de Laura, y su hija, una encantadora niña de 5 años, se habían instalado en nuestra casa. Lucía, era enfermera. En ese momento, estaba de vacaciones con lo que aprovechó para venirse al pueblo y cuidar de su hermana. Siempre habían estado muy unidas. Sin duda, este accidente había significado un duro golpe para ambas.

Lucas y Sofía están jugando en el sofá. No debo pensar en esto pero se me cae la baba cada vez que lo veo con la niña. La trata con tanta ternura…Le deja incluso que le haga ´pirris´ con sus coleteros de ´Dora la exploradora´. Lo miro con nostalgia…La de veces que me he imaginado a Lucas con mi hija en brazos!! Así de tontas somos las mujeres, no paramos de suponer e imaginar y, al final, todo sale del revés. Ni hija ni Lucas ni nada de nada. Sólo un apuesto Fran que se muere por mis besos. ¿Podré llegar algún día a quererlo? No lo sé…No puedo negar que cada vez estoy sintiendo más cosas por él y, en nuestro viaje a Tarifa, supongo que me entregaré a él. He querido ir despacio. Con Lucas la pasión me cegó y no sé si fue buena idea. Bueno, pensándolo bien, lo fue y mucho. Tengo grabados en mi piel y mi alma cada uno de los momentos íntimos que pasamos juntos. Po tiempo que pase, por mucho que me ignore, esos momentos nuestros nunca morirán en mi memoria. Ni ellos ni él…

He quedado para cenar con Fran. Debemos arreglar algunos aspectos del viaje. No me entusiasma demasiado, pero a él le hace mucha ilusión. Quizá no me venga mal un cambio de aires…Me he puesto un vestido blanco, algo corto, con una chaqueta marrón oscuro de ´ Guess´.

-Alicia-me saluda la pequeña Sofía.

-¡Hola, corazón!

-¡Qué guapa estás! Tito Lucas, ¿Alicia te parece guapa?-pregunta cotilla.

-Me parece preciosa-suelta Lucas mirándome de arriba abajo. Mis mejillas se sonrojan y disfruto el momento como una enana.

-¿Y por qué no os hacéis novios?-inquiere de nuevo la niña.

-No podemos, cariño. Lucas está con Elisa y yo salgo con Fran-contesto sin mirar a Lucas mientras me preparo el bolso.

-¿Tu novio es más guapo que Lucas?

-Eh…Sí mucho más-miento como una bellaca.

-No te creo…-se ríe Sofía.

-¡Sí lo es, enana! Tiene un novio guapísimo y con mucho dinero-espeta provocador.

-Oh sí…eso último ni lo dudes-respondo a su provocación barata sin querer hacerlo- De hecho, el fin de semana que viene nos vamos a Tarifa.

-¿Qué?-exclama con los ojos inyectados en sangre- ¿Lo sabe tu padre?

-Claro.

-¿Y le parece bien?

-Muy bien, de hecho.

-¿Y dónde vais a dormir?-pregunta nervioso pasándose la mano por el pelo.

-Pues es un convento. Yo con las monjas y él en la parte del cura, por supuesto-lo desafío con la mirada.

-¿Qué es un covento?-pregunta Sofía.

-Un lugar donde viven monjitas como las que hay en tu cole.

-Ahm…y ¿por qué Alicia irá a uno covento?

-Porque tiene de monja lo que yo de cura…-sisea Lucas.

-Cariño, es una broma. No iré a un convento. Pasaré unos días con Fran en un hotel. Eso es todo.

-¿Qué hotel?-sigue Lucas con su interrogatorio.

-Ninguno que te interese-contesto borde. Se está pasando y más delante de la niña.

-Sofi, tita Ali se va a cenar pizza no te apetece ir con ella y conocer al apuesto Fran?-será mamón.

-Si si si-dice Sofía entre aplausos- ¿Puedo ir contigo, tita Ali?

Miró a Lucas con reprobación y le sonrío a la niña.

-Por supuesto, cariño. Ve y díselo a mamá.

Sofía sale del salón y corre a la habitación de Laura donde se encuentra su madre.

-¿Por qué coño no me has dicho que te ibas de viaje?-me grita Lucas.

-¿Por qué coño tendría que hacerlo si no has hecho más que ignorarme desde la recuperación de tu madre?-estamos muy cerca y nos miramos con enfado, cabreo y ganas de sexo. No tenemos remedio.

-Ali, Ali, Ali…-nos interrumpe la niña- me deja ir contigo y conocer a tu novio Fran.

-¡Estupendo, mi amor! En cinco minutos nos vamos. Coge tu bolsito de barbie.

-Sí, voy por él…

-¡Qué tengáis una agradable velada!-me desea Lucas con ironía- Y no hagáis manitas delante de la niña eh?-advierte.

-Tranquilo, las dejaremos todas para Tarifa.

Lucas me mira impasible y se va dando un soberano portazo. Como siempre,  cuanto más cerca me ve de Fran, más afloran sus sentimientos de macho resentido. Es insufrible.

Capítulo 35 Lucas

Me largué de allí porque ya no podía escuchar más. No estaba ciego. Mi comportamiento había generado que Alicia, estuviera empezando a sentir algo por Fran. Era lo que quería, en un principio, por su seguridad y por su bien, pero no soportaba los celos de saberlos en Tarifa abandonados a la pasión. Una mierda. Sobre mi cadáver. Eso no iba a pasar. Fui a hablar con Gutiérrez y le expliqué bien la situación.

-Lucas, es muy arriesgado lo que me estás proponiendo. Podrías meterla en líos y Dios nos libre de su madre.

-Me importa una mierda. No quiero que Alicia vaya con Fran de viaje. Me niego en rotundo.

-Sabía que estabas colado por ella…pero te creía más listo. Debes mantenerte alejado hasta que todo termine.

-Nunca va a terminar y cada vez se complica más. ¿Nunca te has enamorado?-le pregunto con los ojos cerrado y tocándome el puente de la nariz.

-Una vez, y la vida me la arrebató-contesta con la mirada triste.

-Pues yo siento como vida se consume cada vez que veo que él roza su piel, que la hace sonrojar. Noto como si me clavarán un puñal y ahondaran en mi herida.

-¿Y Elisa?

-Elisa me da igual. Le tengo cariño pero sabes perfectamente lo que me une a ella. Un intercambio de sexo sin daños colaterales. De todas formas, no la he tocado desde que estuve con Alicia. Me siento como si la estuviese traicionando  y sólo deseo su tacto…Nunca me había sentido así.

-Lo sé. Yo me sentía como tú y desde entonces, no he tenido más que sexo puro y duro.

-Ayúdame. Necesito un par de días de viaje con ella.

-Está bien, pero iré con vosotros para asegurarme de que no hay peligro.

-¿Estás loco? ¿Qué no has entendido de ´solos´?

-Tranquilo, no me verás si no es estrictamente necesario. Sé hacer bien mi trabajo. Lucas estamos muy cerca. Haré esto por ti porque no quiero que te acobardes y dejes la misión.

-No lo haré, no te preocupes. Estoy metido en esto tanto como tú.

-Ese es mi chico-sonríe Gutiérrez guiñándome un ojo.

Capítulos 32 Y 33 de ´¿Y si no te odio?´ Novela Romántica

Capitulo 32

He vuelto con Lucas a casa. Volver a montar en su moto me ha hecho recordar un gran número de sensaciones que me han transportado a la primera vez que lo hice. Es todo tan distinto de aquel momento…Tenemos una conversación pendiente, pero no creo que sea el momento indicado para tenerla.

Durante el trayecto, ninguno de los dos abre la boca. El silencio sigue en casa. Lucas está sentado en el sofá con la mirada perdida. Odio verlo así. Me consume por dentro saber que está sufriendo…Quiero mucho a Laura y, aunque también estoy muy afectada, no puedo compararlo a como estaría si fuese mi madre.

Decido preparar unos sándwiches de salmón, queso y espinacas. No sé si Lucas tendrá mucho apetito pero apuesto que no ha comido nada en todo el día. Cenamos en silencio viendo episodios repetidos de ´Big Bang Theory´. Ni las absurdeces de Sheldom Cooper consiguen sacarnos una sonrisa. Ha sido un día muy triste y lo seguirá siendo hasta que Laura salga del coma. No he contemplado la posibilidad de que no haga. No se me pasa ni por la cabeza. Laura es fuerte y sobrevivirá.

A duras penas, Lucas se ha comido el sándwich. Me ha dado las gracias por la cena y ha subido a su habitación. He estado a punto de decirle que quiero que cuente conmigo y no me aparte de su lado en los duros momentos. No me he atrevido finalmente. Está tan perdido que temo hablar demasiado y desatar su ira…

Con todo el dolor de mi corazón por no dejarme dormir con él, subo a mi habitación, me lavo los dientes, me desmaquillo y me meto en la cama. Voy a tardar en dormirme. Estoy inquieta. No paro de darles vueltas a la idea de ir a su habitación y simplemente introducir en su cama sin articular palabra. ¿Voy o no voy? Me repito constantemente en mi fuero interno. La parte del no gana por goleada. Mi conciencia me dice: ´Alicia, si quisiera que fueras te habría invitado a entrar´. Es cierto. Debo permanecer aquí desando estar a su lado. En ese instante, Lucas llama a mi habitación.

-Alicia, ¿Puedo pasar?-pregunta con voz ronca.

-Sí, claro-me apresuro a contestar incorporándome  de inmediato.

Lucas entra y se sienta a un lado de mi cama. Está llorando y tiene los ojos rojos. Cómo está sufriendo…Daría mi vida por arrancarle ese sufrimiento.

-Alicia, yo-solloza al tiempo que coge mi mano derecha-siento mucho lo que ha pasado entre nosotros. Nunca he querido hacerte daño…-trata de disculparse.

-Lucas, no es momento de hablar de eso ahora. Lo estás pasado fatal y yo sólo quiero ayudarte.

-Es peligroso estar conmigo, Alicia. Nunca me perdonaría si algo llegara a sucederte. Además-llora ahora con más ímpetu-todas las personas que quiero el destino las aparta de mi lado. No quiero que contigo pase lo mismo.

-No me va a pasar nada, Lucas-lo consuelo mientras tomo su cara entre mis manos y le limpio las lágrimas que brotan sin cesar de sus ojos.

-Escúchame bien, prefiero vivir en peligro y estar contigo a perderte y estar a salvo. No puedes entender que…te quiero-le confieso mirándolo a los ojos con todo el amor que siento.

-¡Oh mi amor!-exclama dándome un fuerte abrazo- Eres mi vida, Alicia. Te quiero y nunca dejaré de hacerlo, pero si debo sacrificar mi amor por tenerte a salvo, no dudes que lo haré-susurra en mi oído.

-No es justo que decidas por mí…-replico.

-Ts…-me corta colocándome su dedo en mis labios-No quiero que hablemos de eso ahora. Sólo he venido a pedirte que duermas conmigo, si quieres…-me ofrece con timidez.

-Estaba deseando que me lo pidieras-sonrío dejándole un hueco en mi cama.

Lucas me abraza y me da un tierno beso en la frente. Se coloca detrás de mí y me olisquea el pelo.

-Duérmete, nena-me ordena.

Capítulo 33

El sol me despierta de mi plácido sueño. Lucas, por supuesto, no sigue a mi lado. Sería mucho pedir que siguiera allí y me esperara para ir juntos al hospital. No, eso solo sucedería en mi mundo yupi. En la realidad, ya llevará dos horas allí y estará con Elisa. Siento una punzada de celos y de rabia. Es peligroso estar con él, pero ella si puede hacerlo no? No sé por qué pone tantas excusas…Si no me quiere, no necesita fingir. El problema  es que estoy segura de  que me ama tanto como yo a él, pero por alguna razón que averiguaré aunque me lleve la vida en ello, trata de protegerme de él mismo. ¿En qué puede estar metido?

Bajo a desayunar y descubro una nota dentro de mis cereales. La habrá metido ahí para que no la viese mi padre, imagino. La nota dice:

´Gracias por dormir conmigo. Me he ido temprano por si había novedades. Puedes venir con tu padre cuando regrese a ducharse, pero preferiría que no lo hicieras. Descansa.´

¿Para eso me escribe una nota? Cuando la he visto pensaba que se trataría de un gesto romántico…Algo así como: ´ Buenos días, preciosa. He dormido muy bien contigo. Te espero en el hospital´. Nada más lejos de la realidad. Me escribe esa nota de mierda, tan fría, incitándome a alejarme de él…Pues lo lleva claro. Pienso volver con mi padre y estar con él todo el tiempo que sea necesario. Es su hijo, pero ¿qué se cree? Laura nos importa a todos.

Poco después, llega mi padre. Tiene el rostro desencajado y duramente castigado por el cansancio y el sufrimiento.

-Buenos días, Ali-me saluda cariñosamente dándome un beso en la mejilla.

-Hola, Papa. ¿Hay alguna novedad?

-Nada, cariño. La única novedad es que no está peor. Voy a ducharme y regresaré enseguida. No hace falta que estés allí todo el día…

-Papá-lo corto bruscamente- voy a estar allí todo el tiempo que estéis vosotros. Sois mi familia.

-Lo sé, cariño. Siento habértelo dicho. Sólo quiero evitarte esta agonía.

-Oh, papá-lo abrazo- somos una familia. Y eso supone apoyarse en lo bueno y en lo malo. Po cierto, mamá vendrá esta mañana.

-Sí, lo sé. Me escribió ayer. En media hora nos vamos.

-Bien. Voy a arreglarme.

Me doy una ducha rápida y me pongo unos vaqueros, unas sandalias planas y una camisa de manga corta. Cojo una chaqueta de punto porque ayer me quedé congelada con el aire acondicionado del hospital. No estoy hecha para el frío, qué le vamos a hacer. Me pongo sólo un poco de rímel y brillo de labios. Ayer, me supo muy mal aparecer tan maquillada…Fue todo tan imprevisto. Miro el móvil y tengo varios whatsapps de Fran y Marisa, ambos preocupados por Laura. Les contesto y quedamos en vernos en el hospital por la tarde. Fran, pasará a por Marisa y estarán un rato conmigo.

Llegamos al hospital y veo a Lucas con un hombre muy atractivo. Debe tener la edad de mi madre. Unos 50 años. Es alto, moreno, de ojos grises, con algunas canas y muy musculoso. No sé quién puede ser, pero es de lo más extraño. En ese momento, el desconocido, está atendiendo una llamada. Mi padre y yo, saludamos a Lucas y nos interesamos por el estado de Laura. Todo sigue igual. Observo a Lucas con rabia e inquietud. Hemos pasado una noche hermosa y ahora volvemos a ser unos desconocidos. Son sus cambios de humor a los que ya estoy más que acostumbrada, pero no dejan de doler en lo más profundo de mi alma. ¿Siempre será así nuestra especie de relación?

Instantes después, se presenta mi madre en el hospital. Es Lunes, y como día laborable que es, va ataviada con una blusa blanca, una falda negra lápiz, totalmente ajustada y unos altísimos tacones de aguja. Completan el look unas gafas de Prada Negras y un bolso negro de Hermes.  Sara Lozano, en su pura esencia.  Lleva el pelo suelto, perfectamente secado, salida de la peluquería seguro y sus inseparables perlas blancas. Tiene un tipazo espectacular.  Como ya sabéis, mi madre es presumida a más no poder. Además de botox, peelings y miles de tratamientos anti edad está obsesionada con la dieta, el yoga y el deporte. Toda una ´celeb´. Lo de la dieta, a veces, me mosquea. Tiene una profunda obsesión por la pureza  de los alimentos. Todo lo que comemos es natural, orgánico y sin hormonas. Eso dice ella. Yo estoy segura que la única manera de encontrar carne pura es criando a tus pollos en casa…Tiene una gran aprensión a todos los productos refinados. Incluso al azúcar blanco, que lo considera veneno puro. Ella es fan de la panela. Gracias a Dios, no estoy tan trastornada como ella. Ahora bien, como madre consentidora que es, cuando le pido mis ´Frosties de Kellog´s´, kínder buenos o nutela me los compra, previa perorata de la cantidad de aditivos, conservantes y colorantes que contienen. Parece insufrible, pero no lo es. Sólo es así entre semana. Los ´findes´ se atiborra  a comer frituras y demás grasas no saturadas…

-¡Alicia! ¿Cómo estás, tesoro?-pregunta abrazándome y dándome besos.

-Bien, mamá. ¡Qué ganas de verte!

-Oh mi pequeña…¿Dónde están tu padre y Lucas?

-Los ha llamado el médico. Parece que tenían noticias. ¿Por qué has venido como si fueras a trabajar?

-Oh, querida porque lo voy a hacer. Como tenía que conducir hasta aquí, he aprovechado y comeré con un par de clientes de la zona.

-No paras, mamá…

-Me encanta mi trabajo, no lo puedo evitar-me guiña un ojo.

El atractivo desconocido, acaba su llamada y viene hacia nosotras.

-Vaya, vaya…a quién tenemos aquí. ¿Qué se te ha perdido por aquí, Lozano?-le pregunta a mi madre dándole un repasito con la mirada de arriba abajo.-

-Gutiérrez-lo saluda mi madre levantando las cejas- Eso mismo me pregunto yo.

-Eso no contesta a mi pregunta, pero me extraña que no estés con tus adinerados clientes, inventándote todo tipo de estrategias para que se libren de hacienda y de la cárcel. ¡Qué vergüenza!-espeta.

-Gutiérrez, tengamos la fiesta en paz. Sólo soy abogada, si quieres justicia pídesela a Dios.

Entre ellos existe demasiada tensión. ¿De qué se conocen?

-Un momento, os conocéis?-los interrumpo. Mi vena de periodista cotilla aflora por sí misma. Sobre todo, porque estaba con mi amor.

-Bueno, puede decirse que sí. Gutiérrez es inspector de policía en Valencia-aclara mi madre.

-¿Y de qué conoces a Lucas?-sigo mi tercer grado.

-Eh…Bueno…-divaga-era amigo de su padre.

-¡Venga ya, Gutiérrez! Lucas es el hijo de la actual mujer de mi marido.

-El mundo es un pañuelo, Lozano. Sólo he venido a ver cómo estaba el chico.

-¿También conoces a Laura?-es ahora mi madre la que curiosea.

-Eh…no. Conocí al padre de Lucas, cuando ya estaba separado. Si me disculpáis, debo irme.  Decidle a Lucas, que lo llamaré después para ver cómo sigue su madre. Un placer verte, Lozano y también a ti, Alicia, si no me equivoco.

-Oye, ¿Por qué sabes el nombre de mi hija?-pregunta mi madre ofendida.

-Yo sé muchas cosas, querida-le guiña un ojo con gesto seductor.

Es todo de lo más confuso. Un inspector de policía de Valencia, amigo del padre de Lucas, de la época en la que estaba separado, viene hasta aquí para interesarse por el estado de salud de madre?? Aquí hay gato encerrado.

 

 

Capitulo 31 de ´¿Y si no te odio?´ Novela Romántica

Capitulo 31

Estoy de camino al hospital. La madre de Marisa, se ha ofrecido a llevarnos al contarle lo acontecido. Mi padre y Laura han sufrido un terrible accidente. Gracias a Dios, mi padre ha salido ileso. Laura no ha tenido la misma suerte. En este momento, está en coma luchando por su vida. No he parado de llorar desde que mi padre me ha llamado. Marisa, me coge de la mano y me dice que todo saldrá bien, pero yo no las tengo todas conmigo. También pienso en Lucas. Primero, su padre y ahora esto. Siento un dolor en el pecho que no me deja respirar. Laura es un ser lleno de luz. Siempre ha intentado estar ahí en todo lo que he necesitado…No quiero que nada malo le suceda.

Llegamos al hospital y veo a mi padre desolado. Me intenta explicar entre sollozos lo que ha pasado pero no logro entenderlo bien. Lo abrazo y comparto su dolor con él. Está muy enamorado de ella. Perderla sería un gran golpe del que no se si lograría recuperarse. Le pregunto por Lucas y me dice que está muy abatido. Marisa y su madre se han interesado por Laura pero han entendido que era un momento íntimo de la familia. Me ha preguntado si quería que se quedara pero le he dicho que no era necesario. De haber novedades la avisaría…

Estoy sentada con mi padre en la sala de espera. En ese momento, llega Lucas con el rostro desencajado y sin parar de llorar. En un arrebato, me levanto y me dirijo a abrazarlo. No obstante, antes de llegar a hacerlo, veo como Elisa se abalanza entre sus brazos y llora desconsoladamente con él. Me quedo helada. No sé cómo describir lo que siento. El hombre que más amo en el mundo está destruido. Quiero consolarlo y estar ahí para él, pero me doy cuenta que ni siquiera quiere que lo haga. Me ha escrutado con la mirada. No sabría definir cómo me ha mirado…Sólo he sentido su frialdad y apatía. Me ha dado la sensación de que desearía no verme allí. No ha sido capaz de mantenerme la mirada durante mucho tiempo. En cuanto ha visto que estaba allí, sin saludarme, se ha ido con Elisa a otra zona del hospital. Me siento muy mal. Ver tanto rechazo en sus ojos se suma a la tristeza que ya siento por Laura. Antes de llegar al hospital, me había quitado un poco de pintalabios. No lo veía apropiado en un momento como ese.

Las horas en el hospital son interminables. Le he contado a Fran y a madre lo que ha pasado. Fran, ha venido en cuanto ha salido de trabajar. Lucas, viene cada hora a preguntar si se tienen noticias. No me vuelto a mirar ni una sola vez más. Estoy segura de que me ha visto con Fran aunque ha disimulado muy bien. Mi madre, por su parte, me ha dicho que vendrá mañana. A pesar de todo, mi padre y ella se llevan bien. Quiere apoyarlo y ver cómo estamos. Ahora, estoy sola en la sala de espera. Ni sabe la de pañuelos que llevo usados. Mi padre ha ido a casa a coger ropa para pasar la noche allí. Lucas ha dicho que quería quedarse él con su madre, pero mi padre le ha pedido por favor que le deje hacerlo a él. Parece que al final ha accedido.

De repente, Lucas entra y se sienta a mi lado. No sé cómo reaccionar. Ha estado todo el día evitándome.

-¿Cómo estás?-le pregunto mirando al suelo.

– No tengo palabras para explicarlo-contesta escuetamente.

-Entiendo.

-Eh-dice alzando mi barbilla y secando mis lágrimas con sus manos-va a salir de ésta.

Lo miro a los ojos y me pierdo en ellos. Se supone que soy yo quien debería consolarlo a él, pero acaba siendo del revés.  Me lanzo a sus brazos y entre sollozos le digo:

-No puede pasarle nada, Lucas. A ella no. La adoramos todos…No es justo.

-Lo sé, princesa-dice al tiempo que me acuna en su pecho y comparte su dolor conmigo.

 

 

 

 

Capítulo 30 de ´¿Y si no te odio?´ Novela Romántica

Capítulo 30

Intenté hablar con Lucas anoche, pero fue imposible. Cerró su habitación con pestillo y me pidió que lo dejara en paz. Me siento tan mal…Me he pasado la noche llorando. He cometido un grave error y no sé cómo remediarlo. Esta mañana, bien temprano, lo he escuchado irse con su moto. Probablemente, haya ido a trabajar, aunque tiene unos horarios muy extraños. Sigo tirada en la cama, pensando y repensando cómo puedo hacer que Lucas entre en razón. Fue una estupidez besar a Fran, lo sé…pero estaba enfadada y se había portado demasiado bien para merecer ese desprecio por mi parte. No tenía tan poco tacto.

Miro mi móvil y tengo varios whatsapps, ninguno de Lucas, por supuesto:

-Marisa: ´Por el amorrr de esa mujer…somos dos hombres con un mismo destino´ jajajaj Buenos días xatung! Comemos en ´La Tagliatella´ y me cuentas tus aventuras con esos dos hombretones, cada cual más buenorro? Si al final hicisteis un trío y estáis descubriendo cosas nuevas…Lo dejamos para mañana! J´.

-Fran: ´Buenos días, Princesa! Ayer me lo pasé genial…Espero verte hoy! Trabajo hasta las siete, te doy un toque después (icono del beso con corazón).

-Diego: ´Dónde te metes, bombón? Esperaba verte ayer…

El primero que leo es el de Marisa. Comoe no, mi gran amiga siempre sabe sacarme una sonrisa en los momentos difíciles. Respecto a Fran, mi sentimiento de culpabilidad aumenta. La he cagado pero bien…A Diego no le voy contestar. En otro momento de enfado con Lucas, lo hubiese hecho para tocarle las narices. Sin embargo, ahora, todo es distinto…Quiero hacer las cosas bien. Contesto a Marisa y Fran:

-Marisa: ´Jajaja estás fatal! Nada de tríos…Quedamos a las dos en la playa y acudimos andando?

-Fran: ´Hola, Fran. Yo también me lo pasé bien…No sé si hoy podré verte! Hablamos después (icono de sacar la lengua)´

Leo y releo el mensaje de Fran antes de enviarlo. ¿Parece bastante impersonal no? No quiero que piense que estoy interesada en él…Mi conciencia me recuerda:´ Que ayer lo besaras no es un indicio de ello´. Doy un bufido y escribo un último whatsapp:

-Lucas: ´Sé que no ha estado bien lo que he hecho…Por favor, dame la oportunidad de explicártelo. ¿Nos vemos después de comer?´

Lo envío y me quedo como una boba mirando el móvil hasta cerciorarme de que lo ha leído. Como era de esperar, ni me ha contestado, ni tampoco lo hará.

Me  doy una ducha para despejarme y me arreglo un poco. Si Lucas no quiere contestarme no se va a librar de mí tan rápido. Iré a la posta a buscarlo sin avisar…Sólo espero que no encontrarme a Fran.¡ Qué difícil va a ser esto!

Me pongo unos shorts vaqueros que sé que me quedan bien, una camisa blanca que realza mis prominentes pechos y unas sandalias marrones. Creo que tengo más tetas que antes y eso sólo puede significar una cosa: he engordado algún kilito. No tengo el período y no estoy embarazada así que…A partir de mañana, como cada Lunes, saldré a correr. Me maquillo bastante. Es de día y no sería necesario pero las situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas. Me hago un buen ´contourning´ con el maquillaje, el iluminador y los polvos, un eye linner muy marcado sólo en la parte de arriba  y, finalmente, recurro a mi adorado ´Lady Danger ´ de Mac para mis labios. Me observo en el espejo y me gusta lo que veo… ¡Qué sería de nosotras sin estos milagrosos productos! Hace una hora tenía unas ojeras y una cara que daban miedo. El pelo decido recogérmelo en una coleta alta.

Cojo el bolso que va a juego con las sandalias, que mi divina madre se ha encargado de combinar y salgo de mi casa con mis gafas de sol ´Fendi´. ´Lucas te voy a reconquistar sí o sí…´ repito en mi mente como un mantra.

En la pizzería, mientras nos traen la comida, Marisa no sale de su asombro. Hemos pedido una ensalada de langostinos para compartir y mi pizza favorita la ´La mezza Luna´. Está buenísima si sois grandes amantes del ´pesto´. Acompañado de un buen vino blanco. Cuando salimos a cuidarnos no nos falta detalle. Le cuento a Marisa con detalle los acontecimientos de la noche anterior y se queda con la boca abierta.

-¿Qué te dio a entender que eras su vida?? ¡Jesús! ´Morbo Man´ tiene corazón y te lo ha servido en bandeja de plata. Oh…es tan bonito-suspira.

-No te anticipes porque le dije que besé a Fran y sentí un vacío en el pecho…No quiero ser dramas pero te lo juro jamás me ha había sentido así.

-Buf…Estabas enfadada, no es tan grave. Además, quién te dice a ti que no viniera de echarle un polvo a Elisa. Son muy cabrones, Alicia y después con ese chantaje emocional nos hacen sentir como si fuéramos basura…-dice con cierta melancolía. Apuesto a que piensa en Rubén…

-Ya lo sé pero no lo puedo asegurar…Además, fui una estúpida por la tarde jugando al numerito de los celos con Fran.

-A mí me parece muy gracioso-se ríe- Fran es tu premio de consolación. Ya te lo dije. Si esto fuera una relación normal, de esas que estamos acostumbradas a ver, Lucas sería tu gran calabaza. La mayor parte de las relaciones que tienen mis amigas nacen de ellas…Grandes calabazas que les dan quienes de verdad les ponen. De ahí, de ese estado de bajón, tristeza, ansiedad, surgen los llamados premios de consolación, es decir, los tíos que son una clara opción de B, pero dadas las circunstancias, tu estado anímico y su preocupación continúa por ti hacen que los veas con otros ojos.

-Vaya, me impresionan tus análisis-digo impresionada- A veces tienes grandes pensamientos…

-Soy una visionaria, querida. Cuando te han destrozado el corazón, te dedicas a eso a analizar situaciones e intentar ser un poco feliz. Por cierto, tengo una cita ´tinder´ esta noche.El susodicho mide metro noventa, es moreno…

-Sí vamos…un Rubén dos-la interrumpo- Deberías cambiar el perfil para no estar constantemente recordándotelo a ti misma…-le aconsejo.

-Ya lo sé…pero créeme no me hace ninguna falta un tío para recordarlo. Lo hago cada día…Me fustigo a mí misma evocado aquél tiempo en el que fui tan feliz. Voy a dedicarme a salir con tíos, tener citas y follar mucho…Y si alguna vez alguno me hace sentir un cuarto de lo que él provocó, y sea correspondida claro está, entonces me daré una oportunidad en el amor…Hasta entonces, brindemos por mi vida alegre-dice levantando su copa, con los ojos achispados por el alcohol.

-¡Brindemos!-hago lo propio- ¿Por qué crees que mi relación con Lucas no es como esas que estamos acostumbradas a escuchar?-pregunto curiosa.

-Porque Lucas está enamorado de ti desde que te vio. Nunca lo he visto mirar a Elisa como te mira a ti…Y, siempre ha estado presente, aunque fuera para protegerte. Se esconde en esa coraza de tipo duro, pero a leguas se ve que no es feliz. Debe estar metido en algo turbio de lo que no quiere hacerte partícipe-contesta con serenidad.

-Yo también lo he pensado, sobre todo, a raíz de su última conversación…No puedes hablar de esto con nadie-le ordeno.

-¿Estás tonta? Nunca le comento nada de lo que me dices a nadie. Y sé que tu tampoco lo haces…¿Es lo que hacen las amigas no?

-Sí…Sólo quería puntualizarlo-sonrío. Es mi mejor amiga y le doy gracias a Dios por tenerla en mi vida.

-¿Y cuál es tu plan de actuación? Porque ponerte así de sexy para comer conmigo lo veo excesivo-sonríe levantando las cejas.

-Lo sé-me rio- pienso ir a buscar a Lucas a la posta de socorristas y exigirle que hable conmigo. Necesitaba seguridad en mí misma para no derrumbarme ante él y he decidido que con este atuendo algo lascivo tengo que provocarle…¿No crees?-le pregunto traviesa.

De repente suena mi móvil. Veo que es mi padre qué raro…

-¿Si?

-¿Cómo? ¿Está…bien?-las lágrimas empiezan a brotar de mis ojos y noto como la sangre se congela y mi corazón late con dificultad.

Capítulo 28 y 29 de ´¿Y si no te odio? Novela Romántica

Capítulo 28

Acaba de sonar el timbre. Me pregunto quién será. Inevitablemente y no quiero parecer paranoica, me imagino que es Elisa. Lucas lleva todo el día conmigo…No sería raro que hubiese venido a comprobar que está en casa.  Bueno sí lo sería…pero teniendo en cuenta esas cosas tan extrañas que hace a veces, yo si fuese ella, me habría pasado.

-Alicia-dice Lucas llamando a la puerta.

-Vete-espeto.

-Fran está abajo. ¿Le digo que se vaya?-pregunta muy animado.

-No, ahora bajo. Dile que espere un momento.

Uff ¡Fran! Olvidé contestarle el mensaje…Soy lo peor. Un chico me trata bien, me cuida se preocupa por mí y yo apenas lo tengo en consideración. Por el contrario, tengo a otro que me hace llorar, sufrir, ser muy feliz en ciertos momentos y muy desgraciada en la mayoría…¿La ecuación está clara no? ¿Por qué narices no puedo olvidarme de él y darle una oportunidad a Fran? Está reflexión me la he hecho muchas veces, como sabéis, pero cuando me pasan estas cosas la rabia me consume y me da fuerzas para tomar la decisión correcta.

Salgo del baño y Lucas está apoyado en la pared, cabizbajo, tocándose el puente de la nariz. No finge. Aunque no entienda en absoluto por qué me trata así y se niega a que pueda haber algo ´normal´ entre nosotros, sé que no lo está pasando bien.

-¿Vas a bajar así?-inquiere enfadado.

-¿Así como?-pregunto haciéndome la tonta. Sé que se refiere a que llevo un pijama sugerente y no llevo sujetador. De hecho, iba a ponerme uno, pero dadas las circunstancias no me lo voy a poner. Que le den.

-¿No te…vas…? Bueno ya sabes…que no llevas…sujetador…-dice finalmente con vergüenza.

-No. Voy a bajar así. ¿Pasa algo? Ya le he besado, es cuestión de tiempo que pase algo más…

-Entiendo-asiente mientras resopla y se mete en su habitación dando un portazo.

Fran está sentado en el sofá. Va guapísimo, con unos vaqueros cortos, un polo negro y unas mallorquinas beige. Siento un poco de vergüenza al recibirlo así, pero me apetece que Lucas se muera de celos. Siempre busco una reacción suya. Debería dejar de hacer estas cosas y simplemente pasar página, pero ¿Por qué somos así las mujeres?

-Alicia-me saluda sorprendido, dándome un beso en la mejilla.

-Hola, Fran. Siento no haberte contestado. He estado con fiebre y no me encontraba demasiado bien…-trato de excusarme aunque suene patético.

-Me lo ha dicho Marisa…Como no me contestabas, la he llamado y me ha dicho que no te encontrabas bien. He ido al videoclub y te he traído una peli…La podemos ver juntos, si quieres.

-Claro, sería perfecto-sonrío.

-¿Has estado llorando?-pregunta preocupado.

-No. Bueno…tenía congestión más que nada…-miento por no decirle sí, Lucas me ha roto el corazón de nuevo.

-¿Qué peli has traído?-pregunta mientras preparo el DVD.

-´El mito de Bourne´, no sé si la has visto…

-No, de hecho tenía ganas de verla. Cuando la estrenaron no pude ir al cine y siempre la he tenido en pendientes…

-Perfecto, entonces-sonríe él.

Nos sentamos en el sofá uno al lado del otro. Ni muy cerca ni muy lejos. Está situación es muy incómoda, sobre todo, teniendo en cuenta que Lucas sigue en casa.

¡Oh, no…por favor! Lucas acaba de bajar y se ha sentado en uno de los sillones. Se ha cambiado. Lleva una camisa blanca de manga corta, unos vaqueros y unas converse verdes. Parece sacado de una revista de moda, como siempre.

-Ponéis una peli y no me avisáis…qué poca consideración-espeta con desdén.

¿Esto va en serio? Ha tenido la santa cara de bajar a ver qué hacemos…Me pone muy negra.

-No sabíamos si te apetecería…como siempre tienes tantas cosas que hacer…-digo con sarcasmo.

-¿Qué veis?- pregunta Lucas, ignorando mi comentario y esforzándose por no mirarme las tetas sin sostén. Esto va a ser divertido.

-`El Mito de Bourne´-contesta Fran, cortante. Es consciente de que le acaba de joder sus planes y no le ha sentado nada bien.

Ni que decir que no me estoy enterando de casi nada y es una pena porque la peli es interesante, pero entre Fran a escasos centímetros y Lucas a un lado, en uno de los sillones con los brazos cruzados, el ceño fruncido y desafiándome con la mirada, no puedo concentrarme.

Esto parece una partida de ajedrez.  Ha sido un buen movimiento por tu parte Lucas, pero a ver qué haces ahora…Cojo un cojón, lo pongo la entrepierna de Fran y reposo mi cabeza en el sé.

-Así estoy más cómoda-le sonrío a Fran guiñándole un ojo al tiempo que observo la reacción de Lucas.

Lucas se tensa, traga saliva y aprieta los puños con fuerza. Lo estoy llevando al límite y me gusta verlo así de celoso. Por su parte, Fran, ha empezado a acariciarme el pelo con sus manos. Oh…esto no puede ser más perfecto. En el momento en que sus manos tocan mi pelo, Lucas se levanta con ímpetu, coge las llaves de la moto y sale de casa dando un portazo. El segundo del día.

-¿Qué le pasa a este?-me pregunta Fran

-Ni idea…parece que no ha tenido un buen día-me encojo de hombros.

Fran y yo seguimos viendo la película en silencio. Yo trato de mostrar interés, pero mi mente está con él. ¿Por qué no podrá ser todo más fácil? Seríamos tan felices…Nos he imaginado mil veces, viviendo juntos, en un piso pequeño, muy acogedor, decorado por ambos…Él trabajando como policía, yo como periodista en algún periódico decente…Las imágenes se suceden rápidamente en mi mente y, sin darme cuenta, esbozo una amplia sonrisa.

-¿De qué te ríes, Ali?-pregunta Fran, acariciándome ahora el cuello.

-Ah de nada, me acabo de acordar de algo que me contó Marisa…-miento como una bellaca.

Justo en ese momento, termina la película.

-¿Te ha gustado?-me pregunta Fran mirándome con devoción. Joder. Esto es lo que sigue a un buen revolcón y no me apetece nada.

-Mucho-sonrío-ha estado muy bien.

-Sí, es muy buena, se limita a decir.

-¿Qué hora es?-inquiero por decir algo y romper este momento de tensión-amor.

-Las nueve. ¿Te apetece que cenemos por ahí?-propone.

Sopeso la idea. Por una parte, no tengo ganas de cocinar y, dado que sino ceno con él, lo haré sola, acepto su oferta. Subo a mi habitación y me pongo un vestido camisero rojo con unas cuñas camel.  Me maquillo un poco, lo justo para disimular ojeras, un poco de rímel y brillo de labios. Hoy no es mi día. No tengo ganas de arreglarme en exceso…

-¡Qué guapa!-exclama Fran al verme en el salón.

-Gracias.

-He reservado en un japonés. No sabía si te gustaría…-se encoge de hombros.

-Genial. Me encanta el sushi-digo dándole un inocente beso en la mejilla.

´Alicia, esto que estás haciendo, no está nada bien´, me susurra mi conciencia.

Capitulo 29

La cena esta deliciosa. Hemos pedido una ensalada, un tartar de atún, varios makis, sashimi y unos dulces deliciosos. La conversación ha sido muy fluida. Fran es un encanto.Está estudiando derecho. Durante el verano, trabaja como socorrista para tener sus propios ingresos, pero sabe que algún día tendrá que dejarlo. Le hablo de mi madre. De las jornadas maratonianas que dedica a su profesión y de lo contenta que se pone cuando gana un caso. No le gusta perder ni a las canicas…Por cierto, la tengo que llamar. No le he dicho ni que he estado enferma.

Me he planteado que quizá sí podría ser feliz con Fran. Es guapo, buena persona, tiene aspiraciones en su vida, me trata bien, le gusta ´Big bang theory´, el cine…¿Qué más se puede pedir? Ah sí, que sea Lucas y además sea un empotrador devora vaginas. Esto es horrible. Cada vez que intento alejarlo de mi cabeza vuelven esas sensaciones que me provoca, sus caricias, sus besos…todo él regresa a mí para recordarme que estoy perdidamente enamorada de él.

Llega el momento de la despedida. Ese de lo beso sí  o no, sí o no…No voy a negar que me divertido, pero si lo beso…¿Estoy haciendo bien? ¿Qué podría interpretar? Por primera me siento en la otra piel. Muchas conversaciones con mis amigas solteras y con aquellas no tan solteras como mi adorada Marisa, se centran en cuestiones tan debatidas como: ´si me dijo que conmigo era especial mientras estábamos follando, eso significa algo no?´ o ´Me besó al dejarme en casa, me llamará no?´ Esas cosas que hacen los chicos que, para ellos no son significan nada y para nosotras lo son todo. Pequeños gestos que desembocan en largas conversaciones de whastapp, acerca de si, basándonos en su actitud, podríamos o no considerar que el susodicho en cuestión siente o no algo por ti. Pues bien, basándome en mis propias argumentaciones lo correcto sería no besarlo. Si un chico, después de una cita, te lleva a casa y te besa, eso significa algo. No sabría determinar el qué exactamente, pero algo bueno. Lo de polvos lo vamos a dejar ahí…Las experiencias de mis amigas solteras, no la mía claro está porque llevo con Pablo unos años, nos corroboran que nunca hay que creerse nada que te diga un tío antes, durante e inmediatamente después de echar un buen polvo. Todo poesía…

Tras mucho pensarlo en el coche, al final no he podido evitar besarle. Lo he hecho un poco por educación. Después de todo, ¿qué iba hacer? ¿Una cobra descarada? No. Acabo de aplastar las teorías que sostienen que un beso después de cita, significa algo. En este caso, igual que en muchos, ha sido decoro, educación, amabilidad…Bueno, por hacer alguna concesión, evidentemente, aunque no esté enamorada de Fran, no me es indiferente. Es guapo y me atrae, pero no siento nada por él…

Cuando entro en el salón, me encuentro con Lucas sentado en el sillón con una botella de whisky. Mierda. Lo ha vuelto hacer, ahogar sus penas en el alcohol.

-¿Lo has pasado bien Alicia?-pregunta con sorna.

-Sí, muy bien…Hemos cenado japonés-sonrío cínicamente.

-Me importa una mierda lo que hayáis cenado-dice muy serio.

-Ah bueno, como me has preguntado si lo he pasado bien…

-¿Te ha besado?-pregunta sin mirarme y dando un sorbo a la botella.

-No creo que te importe, Lucas. Me voy a dormir estoy cansada…-no creo que sea bueno que hablemos en ese estado. Me apetece discutir eh, no os creáis…Prefiero la guerra con él a la paz de su ausencia.

-¿No me vas a responder eh?-dice levantándose y acercándose a mí.

-Llevo toda la tarde con él y sólo me preguntas si lo he besado…vaya, estás perdiendo facultades…

-¿Quieres dejar de provocarme?-me grita dando una patada al sofá- Te crees que me gusta esto no? Arrojarte a los brazos de ese capullo porque yo no te puede tener…Nadie me entiende joder…-se le escapa una lágrima y yo me derrito ante ese hombre atormentado que sufre, que aunque trate de esconderlo veo en sus ojos cuánto me ama.

-No llores, por favor-digo cogiéndolo de la mano. Verlo llorar me desarma totalmente. Tenía munición de sobra, pero me duele verlo así- Lo siento. No sé cómo actuar contigo.

-¡Esto es una jodida mierda, maldita sea!-dice sollozando, al tiempo que se sienta en el sofá- No puedes entender cómo me duele esto…¿Has disfrutado no? Viendo como me sacabas de mis jodidas casillas mientras él te acariciaba el pelo…

-Lo siento, vale. Estaba enfadada. ¿Cómo me he sentido yo? Tengo que aceptar que no sea suficiente para ti…Que siempre vas a necesitar a Elisa. ¿Qué me ofreces Lucas? ¿Unos cuántos revolcones al mes?-no quiero ser tan dura pero debe entender mi postura.

-Eso soy para ti, Alicia,¿ unos cuantos revolcones y nada más?-me mira con ira y limpiándose las lágrimas. Yo también estoy llorando…Verlo así me destroza, pero  necesito aclarar esto de una vez por todas.

-Yo no he dicho eso…sabes que eres todo, ese es el problema.

-Sí, ya…cuéntaselo a otro. No sabes lo que es sentir cómo te quemas por dentro al ver a tu chica con otro y, a la vez, tener que aceptar que lo mejor para ella es quedarse con él.

-¿Quién dice que él es lo mejor?-pregunto alzando la voz, me está poniendo de los nervios.

-Lo digo yo…Además, llevas toda la tarde con él…Te ha acariciado el pelo, te ha tocado delante de mis narices y sin llevar sujetador, te juro que le habría arrancado la cabeza…

-Lucas, para. No ha pasado nada entre nosotros. Lo he hecho porque estoy desesperada…Quiero que reacciones, que confíes en mí, necesito saber de qué va todo esto…

-Nunca lo sabrás, porque saberlo te pondría en peligro…No voy a arriesgar así mi vida. No puedes entender que mi vida eres tú, Alicia.  Estoy destrozado y tú sólo sabes que provocarme…¿Lo has besado?-vuelve a insistir.

Me acaba de decir que soy su vida…¿Qué más quiero? ¿Puedo mentirle después de eso? Total lo he besado, por educación…¿Es entendible no?

-Sí…por educación, Lucas-palidezco. No es justo conmigo, pero va algo borracho y, a veces es un puñetero cavernícola.

-Bien-se limita a decir. Veo la decepción en sus ojos. Me siento como una mierda. No tendría por qué…Fue él quien me insinuó que fuéramos amantes. Pensaba que era porque no sé…tenía un vínculo especial con Elisa. Una conexión física o psíquica que nunca podría romperse. Algo parecido a lo que le sucede a Marisa con Rubén…Sin embargo, eso de ´saberlo te pondría en peligro´, ´No puedes entender que mi vida eres tú´ a qué había venido.

-Nadie besa a nadie por educación, Alicia. Buenas noches.

-Lucas, espera-sollozo cogiendo su mano-tienes que entenderme…estaba enfadada, dolida…

En ese momento, aparta su mano de la mía y siento un vacío en mi alma que no me deja respirar.